La magia y la espiritualidad de Macarena la garza en galería Weber-Lutgen
Capadocia es el lugar donde habitan las “chimeneas de
hadas”, sus conos se elevan en el Valle de los Monjes y en la región de Göreme,
esculpidos durante miles de años por los vientos que azotan este raro y mágico
lugar. Pueblos antiguos, ancestrales, han morado sus extrañas construcciones.
Conocí a Macarena García de Tejada hace años, tenía su pequeño estudio
en la vieja fábrica ruinosa de la calle Heliotropo. Entonces ya me cautivo su
fina sensibilidad, sus oníricas composiciones, de sutiles matices cromáticos,
enseguida pensé en un libro ilustrado con sus pinturas y mis poemas, pendiente
está. Ahora me encuentro la nueva exposición que Macarena la garza, su
nombre artístico, expone en la Galería Weber-Lutgen, me sumergí una
mañana en ella, a solas, y me aislé del mundo. 
La artista ante su obra
(Foto: Carmen Carmona)
El proyecto Capadocia de Macarena la garza te atrapa el alma con una inquietante sensibilidad. Toda una teoría intelectual, espiritual sería mejor definición, impregnan un recorrido a través de la transformación del cuerpo y el alma, a través de la reivindicación de la mujer en lo más intimo y primitivo de su ser. Macarena centra sus tres bloques teóricos, en una palabra: Reconciliación.
El lino y el algodón crudo son las sensibles materias textiles que sirven de base a las propuestas artísticas del proyecto, dentro laten veladuras reveladoras, a veces, en formas indeterminadas, a veces en un gestante sexo femenino, fecundado y liberador. El papel es la unión sagrada de lo masculino y lo femenino, aparentemente frágil, pero fortalecido por la transformación femenina debida a los saberes ancestrales. Todo el material ha sido elegido cuidadosamente para poner frente al espectador los presupuestos intelectuales de la artista, así también las técnicas empleadas. La restitución de lo femenino, de su esencia quizás perdida a través de los tiempos, contiene magia, ritos antiguos, cábala, numerología… y muchos otros componentes de esas otras dimensiones que se mueven ajenas a los avatares de nuestra vida moderna y han viajado a través del tiempo.Me sumergí, a solas, en la pequeña sala donde cuelgan como
tres sudarios sanadores, tres obras, orgánicas, mágicas, sexuales, no salí
igual que entré. La paz, el relajo espiritual, la placentera sensación visual,
musical casi, la caricia de los las telas, los colores armoniosos, me hicieron
que volver a salir al fragor de la calle de la ciudad se me hiciera muy difícil.
Galería Weber-Lutgen
C/ Fray Diego de Cádiz, 9
41003 SEVILLA
Hasta el 29 de Mayo de 2026




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