El Compás completa el círculo (A modo de reinvención)

Salí de la ermita y llego a la ermita. Ha sido como una señal, una gran cata al principio de mi vida como profesional del vino, quizás la primera. Joan Asens en persona. Era el año 2.000, el milenio cambiaba y mi vida también. Pero lo importante de aquella cata quizás no fueron los vinos de Priorato que iban camino de hacerse míticos, sino conocer a personas, a compañeros, muy importantes en estos años, como mi amiga Virginia Gutiérrez, como mi amigo Raúl de los Santos, que estaban allí. Luego vendrían tantos otros. Muchos, no solo gente del vino, luego llegué a la hostelería.

Tenía pensada una carta de despedida, pero no, todo lo llevaré a un próximo libro, será como una autobiografía a través de vinos, bodegas, bares, restaurantes, comunicadores, tantas experiencias, tantas anécdotas, tantas personas. Quiero contarlas, mis décadas en esto lo merecen, aunque después a casi nadie le interese, no importa, alguien lo leerá, además es algo que me he prometido a mí mismo. Se lo debo a un mundo que me lo ha hecho pasar muy bien, que me ha proporcionado décadas de disfrute, no ha sido trabajo, ha sido diversión.

Tenía pensada esa carta para primeros de Junio y, como una indudable señal, otra amiga en mis años del vino, Hiniesta Toro, me manda, como un ángel del viñedo, una invitación a una cata excepcional, grandes vinos y, entre ellos, L’ermita. De nuevo esa joya del Priorato que caté en la vieja Taberna del Alabardero de la calle Zaragoza, otra vez en mi copa. Así se cierra el círculo, con el digno colofón de una cata de este nivel. Está claro que el destino, Baco o la Virgen de Valvanera, ha querido decirme, Javier, toma, para tu despedida. 

Naturalmente si Dios me da salud y posibilidades, seguiré probando vinos, buenos restaurantes y bares, y seguro que no me resistiré a contarlo, al menos alguna breve reseña en redes sociales. Y podéis seguir leyendo mis artículos quincenales en Diario de Sevilla. Pero, salvo algo excepcional, se acabó cubrir eventos, acudir sin descanso a convocatorias, presentaciones e inauguraciones, se acabaron los artículos de gastronomía. Ya este año he dimitido de ferias y congresos, donde lo he pasado tan bien, tantas veces.

Gracias, a todos, amigos y enemigos, que también alguno hay, y perdón a quién haya podido molestar o importunar durante estos años, los que me conocéis ya sabéis de que va la cosa, ja, ja, ja. Mi querido Rubén Vizcaino, siempre ahí, gracias por tus diseños de webs, por tu farmacia de guardia para cualquier problema técnico, por tu amistad desde siempre. Manolo Manosalbas, nuestro Gastrobaris pudo ser muy grande, quizás nos pilló algo mayores, je, je, gracias maestro. Tengo que citar a muchos más, pero os pido un poco de paciencia hasta que el libro prometido, vea la luz de la imprenta. Mientras tanto, me centro en el mundo de la Cultura, de mis libros pendientes, de exposiciones y arte contemporáneo, la vuelta a casa. Así sea.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Volaverunt 2023. Vino de Pago en el súper

Neo Crianza 2021 (D. O. Ribera del Duero)

Nicte Roble 2024 (D. O. Ribera del Duero)