Selección española. La crónica malaje
Han ganado el Mundial, son los mejores del mundo. Me encanta el fútbol y ver a mi país ganar un mundial es una de las mejores sensaciones deportivas, la mejor, de mi vida. Además, hacen, y esto es un sabor agridulce, que me acuerde muchísimo de mi padre, al que le gustaba el fútbol mucho más que a mí y que no pudo disfrutar ni siquiera de la primera copa que ganamos en Sudáfrica. Pero ya está bien, el que estos chavales sean unos fenómenos futbolísticos tampoco debe darles derecho a machacarnos con cancioncitas de grupito de amigos de botellona, de bailecitos tontos y de gracietas de patio de instituto. Además, veo en todo ello un trasfondo usado por los políticos para hacer propaganda, para distraer al personal de otros asuntos y para que quede que el Mundial se ganó bajo su mandato. La visita rápida y veloz para la foto, con la familia real, con Pedro Sánchez en la Moncloa, a este le ha venido de lujo, varios días que los temas judiciales pasan a un segundo plano eclipsados por la ...