El Compás completa el círculo (A modo de reinvención)
Salí de la ermita y llego a la ermita. Ha sido como una señal, una gran cata al principio de mi vida como profesional del vino, quizás la primera. Joan Asens en persona. Era el año 2.000, el milenio cambiaba y mi vida también. Pero lo importante de aquella cata quizás no fueron los vinos de Priorato que iban camino de hacerse míticos, sino conocer a personas, a compañeros, muy importantes en estos años, como mi amiga Virginia Gutiérrez, como mi amigo Raúl de los Santos, que estaban allí. Luego vendrían tantos otros. Muchos, no solo gente del vino, luego llegué a la hostelería. Tenía pensada una carta de despedida, pero no, todo lo llevaré a un próximo libro, será como una autobiografía a través de vinos, bodegas, bares, restaurantes, comunicadores, tantas experiencias, tantas anécdotas, tantas personas. Quiero contarlas, mis décadas en esto lo merecen, aunque después a casi nadie le interese, no importa, alguien lo leerá, además es algo que me he prometido a mí mismo. Se lo debo a un...