Los espacios silenciosos de Hammershoi en el Thyssen
La exposición de las obras del artista danés Vilhelm Hammershoi (1864 – 1916) nos descubren a un pintor que hasta ahora era desconocido en España para el gran público. Un descubrimiento, he de decir, de un inmenso valor artístico. El reducido universo del entorno del pintor, nos abre un sinfín de posibilidades de adentrarnos en la mente de un creador que, a mí criterio, responde a la mejor evolución estética de la figuración del siglo XIX, a la vez que nos sumerge en el ambiente, teñido de austeridad luterana escandinava, de aquellos pueblos del norte de Europa. Algo que nos evoca eso que Woody Allen , en su película ‘Annie Hall’, nombra como “los silencios de Dios”, refiriéndose a la filosofía de Kierkegaard , paisano del pintor, o a las obras en teatro y cine, de los suecos August Strindberg e Ingmar Bergman . Hay un cuadro que retrata los blancos edificios con techos negros de paja que nos recuerda la aldea protagonista de la película ‘El festín de Babette’, película danesa d...