La cabalgata de la (des)ilusión
Baltasar, el deseado No sé si coincidirán conmigo en que en la Cabalgata de Reyes Magos de Sevilla cada vez se ven menos niños y, en consecuencia, más adultos. Normal si tenemos en cuenta los índices de natalidad y recordamos aquellas cabalgatas de los tiempos del baby boom . Es que llegará un día en que vayan más niños encima de las carrozas que los que hay en la calle mirando. Y esa es una de las cuestiones que me gustaría analizar en un acontecimiento que, además de ser eminentemente infantil, es una seña de identidad cultural, por historia y tradición, en nuestra ciudad. La primera cuestión, y no tiene porqué ser la más importante, es esa sobrepoblación de las carrozas que ¡ojo a esto! No es solo de niños, sino que cada vez se ven más adultos, gente mayor y muy mayor, mezclados con los menores en las carrozas. Uno de los síntomas del meollo de lo que, para mí, es el mayor problema de la cabalgata sevillana, que sigue siendo organizada, a pesar de la gran implicación del Ayuntami...