La última moda (minimalista) gastronómica
Mi madre, que era una señora trianera, cuando quería referirse a alguien que se iba de un extremo a otro en una opinión o en una manera de hacer las cosas, decía: “Eres o Juan o Juanillo”. Viene esto a cuento porque en ese mundo que ha dado en llamarse, de los restaurantes gastronómicos (¿Cuáles no lo son?) en sus cartas y anuncios de menús, se ha pasado, en los textos para describir los platos, de la prosa barroca y el párrafo súper largo para describir un plato, a escribir tan solo tres o cuatro palabras referidas a los ingredientes de dicho plato, sin distinguir el principal, ni dar ni una pista del tipo de cocinado o estructura de lo que vamos a comer. Les voy a poner un ejemplo, sin citar el sitio (qué más da) pero diré que es de un restaurante, nuevo y pequeño, de moda entre los foodies más snobs de Sevilla, no es en sí una carta, sino la descripción ¡! de un menú degustación: aceitunas / altramuces lechuga / oveja gamba blanca /azahar tomate / manteca / mollete espinac...