Emilio Álvarez Frías marcha a su puesto eterno
Camino de los 100 años, Emilio Álvarez Frías no ha dejado de escribir artículos casi hasta el último día. Hombre tranquilo, leal, fiel a sus principios y batallador infatigable en el frente de las letras. Recuerdo con excepcional cariño sus crismas de Navidad, los últimos que he recibido en casa de puño y letra de alguien, con su pulcra caligrafía. Recuerdo una anécdota, por desgracia la última vez que lo vi en persona. Iba a pasar por Chipiona y hasta allí nos desplazamos un grupo de camaradas desde Sevilla. Habíamos quedado para comer juntos en la terraza de uno de los bares de la Cruz del Sur, junto al mar. Se presentó con terno absolutamente blanco, camisa, pantalones, calcetines y mocasines blancos de rejilla, como de otro tiempo. Como siempre, afable, con su pausado hablar lleno de la sabiduría del tiempo, con cierto desengaño en el fondo de los ojos, quizás por los paraísos perdidos que pudieron ser y no fueron. Nunca se le ha agradecido bastante su incansable labor po...