El Bierzo y El Priorato en los vinos de Álvaro Palacios

Álvaro Palacios es uno de los creadores de vinos más importantes de España ¿y del mundo? del cambio de siglo. Quinta generación de viticultores, se formó en Burdeos como enólogo y pasó por algunas de las bodegas más significativas del planeta vinícola internacional. Regresa a los viñedos familiares de la Rioja Oriental pero su visión sobre la elaboración del vino choca con las tradiciones familiares, así que decide emprender un camino en solitario y, siendo aún muy joven, comienza trabajando en la tonelería Magreñán de Alfaro, en su tierra natal. En 1988 llega a Priorato (Tarragona) y queda fascinado por los viñedos en laderas y los suelos de pizarra de la comarca. Conoce a René Barbier y empieza a trabajar con él. Con el dinero de la venta de una moto compra los viñedos de Dofí, así comenzará a elaborar su vino Les Terrases. Barbier le llama “el delfín” y le dice: “Tú pondrás el Priorato en el mundo”. A principios del siglo XXI el influyente comunicador del vino norteamericano, Robert Parker Jr. da el espaldarazo a los nuevos vinos del Priorato. 

Cuatro vinos del Priorato y cuatro vinos del Bierzo, Bodegas Álvaro Palacios y Bodegas Descendientes de J. Palacios. Gratallops y Corullón. Dos villas, dos comarcas de pizarras. En el Bierzo, Ricardo Palacios lleva al máximo su obsesión por el trabajo en la viña de manera ecológica y biodinámica. Trabajo manual y transporte animal en unos viñedos en tremenda pendiente. Muchas variedades de uva donde llegaron a lo largo de los siglos peregrinos del Camino de Santiago de toda Europa, aunque la Mencía es la reina.

Natalio del Álamo, responsable comercial de la bodega, nos condujo a través de los tintos de la cata, comenzando por los prioratos.

Camins del Priorat 2024 abrió la cata. Un vino que conserva la costumbre de utilizar uvas foráneas además de las autóctonas, compradas a los viticultores de la zona que conservan viejas viñas de tales varietales de origen francés. Garnacha 40%, Cariñena 20%, Syrah 10%, Cabernet Sauvignon 5%, Merlot 5% y un mínimo porcentaje de variedades blancas. Con parte de la uva que entra entera a la fermentación, parcialmente fermentada en tanques de cemento, para una tremenda sensación de pura fruta y frescura.

Les Terrases 2022 ya es un vino que marca la línea de la casa en cuanto al empleo de las uvas autóctonas de la zona. Garnacha 60%, Cariñena 39%, más un 1% de Picapoll y otras variedades blancas. Larga maceración con los hollejos, hasta 41 días, pero muy suave. Después se cría durante 12 meses en barricas y bocoyes de roble francés. Se busca frescura y elegancia tipo Borgoña, una máxima para todos los vinos de la bodega.

Gratallops 2023 responde al concepto de Vi de Vila (Vino de Villa) Viñedos propios del pueblo de Gratallops donde encontramos la nítida expresión de los suelos minerales de licorella. Garnacha 80% y Cariñena 20%. El color, como en los demás vinos, es de una limpia capa media y media baja. La fruta se funde con la mineralidad, con un fondo de sensación de “sangre” ferrosa.

Para cerrar la cata de Priorato, Finca Dofí 2023. Garnacha 95% y Cariñena 5%. Un tinto envolvente y elegante, con frescura y estructura. Un tanto indefinido aún, pero hay fruta, hay pizarra y un casi inapreciable fondo de madera, tánico aún. Ha recibido una crianza de 15 meses en fudres ovales y bocoyes de roble francés.

Pasamos al Bierzo y comenzamos la cata por el vino más visto en bares y restaurantes de esta gama de vinos. Me refiero a Pétalos 2023. Mencía 91% y otras variedades blancas 8% y tintas 1%. Crianza de 10 meses en barricas de roble y bocoyes. Fresco y agradable, nos muestra las características varietales de la Mencía. 

Corullón 2023 es quizás uno de los vinos más atractivos de la cata, al menos por su perfumada nariz. Vino de Villa, su 95,5% Mencía y 4,5% uvas blancas, provienen de una gran variedad de viñedos, alturas y orientaciones. Fruta madura y mineral de pizarra. Fresco y redondo en boca, envolvente.

Para terminar la cata un juego de pareja. La cata simultanea de Las Lamas 2023 y Moncerbal 2023. Dos viñedos separados por tan solo un kilómetro, que muestran dos caras del Bierzo, el primero un vino amplio y abierto, el segundo más afilado y directo. Similares coupages de uvas, con más de un 90% de Mencía en ambos casos y en los dos una crianza de 8 meses en fudres y barricas. Pero con una diferencia definitiva, los suelos. Las Lamas sobre un terreno con hierro y cobre y arcillas sobre placa mineral. Moncerbal en suelo de cuarzo y mármol que se descompone en marmolina.

Una magnífica cata donde, de la mano una vez más de la distribuidora y vinoteca Delatierra, hemos tenido ocasión de apreciar los vinos de dos regiones vinícolas españolas de expresiones de vinos sobresalientes y con personalidad propia, llevados de la mano de unas bodegas familiares que marcan un hito en la historia del vino nacional.

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