‘El encanto’ de Laura López Balza en Delimbo Gallery
O país tropical, la alegría y el colorido de una vida
alegre. Laura López Balza (Santander, 1984) no es ni brasileña, ni
californiana, ni de Cádiz, pero su obra transmite luz, color, música bailable, alegría
en suma, que esta cántabra nos ofrece en una interesante exposición hasta el 13
de Junio en Delimbo Gallery, en la calle Pérez Galdós de Sevilla. Una
muestra muy en la línea de la galería, ese espacio tan atractivo ya de por sí,
incluso vacío, que apuesta por artistas que siempre nos traen colorido,
vitalidad y desenfadadas formas de entender la técnica artística y la vida.
Sorprende, hablando de técnica, la que emplea Laura López en sus cuadros, llenos de materia, densos, de lejos parecen incluso obras textiles, pero es una amalgama de oleo y carbonato cálcico, eso que se conoce como Blanco de España y que proporciona textura y densidad a las obras sin alterar el color, proporcionando un acabado con menos brillo, más suave. Junto a ello, su forma de concebir la escena, a veces muy poblada, en abigarrados grupos que bailan, conversan, toman el sol simplemente, con una música que intuimos viva y muy para bailar, de fondo. Perspectivas y composiciones que nos pueden recordar a la pintura naif y a viñetas de comics alternativos.
A veces saca a sus personajes del plano general y los agranda, siendo protagonistas del cuadro, casi siempre en gran formato, llenando la superficie con sus trajes coloridos y sus bailes en pareja. Lo mismo hace con un camión o un coche, que parecen más amables juguetes del cuarto de un niño que máquinas contaminantes. A veces el protagonismo es de unas manos, compuestas como un frutero, como el cuerno de la abundancia que nos trae el sabor y el color de las frutas tropicales. Cuerpos a la luz de la vida, disfrutando de la danza, del sol, de la playa, de los amigos, de un jugo de frutas o de una divertida velada en la piscina. Coloridos y con volumen, casi boterianos podríamos decir, con esas formas carnosas y redondeadas que respiran vitalidad y optimismo. A veces la paleta cromática se oscurece, pero no hay tristeza, sino un baile, alegre y concurrido, en una noche de verbena. Que no pare la fiesta.Delimbo Gallery
Calle Pérez Galdós, 1 acc.
410044 SEVILLA




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